Pasion en dos ruedas

Conductores ebrios enfrentarán multas de hasta $84 millones en Colombia durante 2026

Las autoridades de tránsito endurecerán en 2026 las sanciones contra quienes conduzcan bajo efectos del alcohol en Colombia. Las nuevas medidas contemplan multas millonarias, suspensión prolongada de licencias, inmovilización de vehículos e incluso castigos más severos para quienes se nieguen a realizar la prueba de alcoholemia.

La normativa vigente, sustentada en la Ley 1696 de 2013 y el Código Nacional de Tránsito, busca reducir los accidentes relacionados con conductores en estado de embriaguez, una de las principales causas de siniestralidad vial en el país.

Las sanciones aumentan según el nivel de alcohol detectado

La legislación colombiana establece distintos grados de alcoholemia dependiendo de la cantidad de alcohol presente en la sangre del conductor.

Los niveles técnicos son los siguientes:

A medida que aumenta el nivel de alcohol, también se incrementan las consecuencias económicas y administrativas.

Multas podrían superar los $42 millones

Las sanciones económicas oscilan entre 90 y 720 salarios mínimos diarios legales vigentes (SMDLV), dependiendo de la gravedad de la infracción y si el conductor es reincidente.

En 2026, eso representa multas que van desde aproximadamente 5,2 millones de pesos hasta más de 42 millones de pesos para los casos más graves.

Las autoridades explicaron que uno de los escenarios más severos aplica para conductores sorprendidos por tercera vez manejando con segundo grado de alcoholemia.

En esos casos, además de la multa, la licencia de conducción puede ser suspendida durante varios años.

Suspensión de licencias e inmovilización de vehículos

La ley también contempla fuertes sanciones administrativas.

Dependiendo de la gravedad del caso, la licencia de conducción podrá ser suspendida entre uno y diez años.

Adicionalmente, las autoridades de tránsito están facultadas para inmovilizar el vehículo entre uno y diez días hábiles.

Los tiempos exactos serán definidos por el agente o la autoridad competente según las circunstancias del procedimiento.

Negarse a la prueba de alcoholemia tendrá la sanción más alta

Uno de los puntos más estrictos de la normativa aplica para los conductores que rechacen someterse a la prueba de alcoholemia.

La ley considera esa conducta como una falta gravísima y automáticamente aplica la máxima sanción económica.

En estos casos, la multa puede alcanzar los 1.440 salarios mínimos diarios legales vigentes, lo que equivale a cerca de 84 millones de pesos en 2026.

La medida busca evitar que algunos conductores intenten evadir responsabilidades negándose al procedimiento técnico solicitado por los agentes de tránsito.

Autoridades reforzarán operativos de control

Las autoridades anunciaron que mantendrán operativos permanentes en carreteras y ciudades principales, especialmente durante fines de semana, festividades y temporadas vacacionales.

Los controles incluirán pruebas de alcoholemia, revisión documental y verificación de condiciones de seguridad vial.

Expertos recuerdan que incluso pequeñas cantidades de alcohol afectan la capacidad de reacción, reducen la concentración y aumentan considerablemente el riesgo de accidentes.

El objetivo: reducir muertes en las vías

Las medidas forman parte de las estrategias de seguridad vial impulsadas por las autoridades colombianas para disminuir los índices de accidentalidad asociados al consumo de alcohol.

Organismos de tránsito y especialistas en movilidad insisten en que conducir bajo efectos del alcohol sigue siendo una de las conductas más peligrosas en las vías del país.

Por ello, reiteran el llamado a utilizar transporte alternativo, conductores elegidos o servicios de movilidad cuando exista consumo de bebidas alcohólicas.

Las autoridades también recordaron que las sanciones no solo buscan castigar, sino generar conciencia frente al impacto que este tipo de conductas tiene sobre la seguridad de peatones, pasajeros y demás actores viales.

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